miércoles, 24 de octubre de 2012

AUDIENCIA PAPAL y mas.


Hoy ha sido un gran día. En esta etapa estoy teniendo experiencias inolvidables y hoy ha sido una de ellas. He asistido a una audiencia papal, de público, claro. Aún así ha sido emocionante presenciar a toda esa gente movida por la fé.
 La plaza de San Pedro, estaba a rebosar de peregrinos y delegaciones. He podido ver al Papa Benedicto XVI, todo lo más cerca que puede pretender una mujer normal. Pero lo he visto a unos veinticinco metros. He escuchado su voz en español, además de en otros idiomas y he recibido sus bendiciones, que según sus palabras, se extienden a todos a los que quiero. Así es que hay mucha gente bendecida en estos momentos. Es curioso que sin ser una buena católica, he disfrutado cuan adolescente en un concierto de su cantante favorito. Al no ser una misa, aunque el evento ha durado más de dos horas, se me ha hecho ameno y creo que es por lo que decía, por la cantidad de gente que había, emocionados por estar allí. Todos nos hemos contagiado de sentimiento, alegría, euforia...

Por otro lado, hace unos días conocí también a Paloma Gómez Borrero, una señora entrañable y encantadora, a la que admiro desde hace años y me encanta escucharla cuando la entrevistan... Fue en la Embajada de la Santa Sede en Roma, en una recepción y lo mismo, otra experiencia más, conocer a gente importante de diferentes países... me siento realmente afortunada por poder vivir todo esto.

En este tiempo que he estado sin escribir ya he convertido la casa en un hogar. Me he traído a mi perro y ha venido mi hija a visitarme. Esto me ha llenado de alegría, el que se sienta a gusto en nuestro hogar romano, el que le haya gustado esta maravillosa ciudad, su arte, su gente, su ambiente... ya solo falta que venga mi hijo, que lo hará muy pronto y bueno, más gente que espero que vengan, amigos, familiares... todos serán bien recibidos.
Ha sido un día intenso en emociones, así es que voy a descansar.

martes, 7 de agosto de 2012

ADAPTADA A ROMA


Después de meses sin escribir, vuelvo a dejar algo por aquí para quien lo quiera leer.

Ya puedo decir que estoy prácticamente adaptada a Roma, aunque me queda adaptarme a sus horarios de comidas, horas de sueño... pero eso lo dejaré para cuando entre un poco el fresquito. Amanece muy temprano y lo lógico sería irse a dormir más bien pronto y madrugar para ir al ritmo de los italianos, pero en estos meses de verano, eso es imposible. No se puede dormir con este calor pegajoso que hace, así es que aguanto hasta irme a la cama a eso de las doce o una de la noche para dormir algo más fresca, porque antes es imposible conciliar el sueño.

Ya tengo la casa acomodada a nosotros completamente. Ya tengo un hogar en Roma para cuando vengan mis hijos o familiares y amigos de España. Y también para los amigos de aquí que se hacen querer, la verdad. Son gente estupenda que sin conocerte de nada se han volcado en hacernos todo más fácil.
La casa ya está limpia y pintada. Ya duermo cómodamente. Tenemos un colchón nuevo y hemos comprado una tele que mediante una parabólica puedo ver la televisión de España. Me traje cosas de mi casa de España, útiles de cocina, ropa de hogar...  el día que empecé a desembalar cajas, me sentía como una niña el día de los Reyes Magos, sacando mis cosas con una sonrisa de oreja a oreja  y oliendo mis toallas que olían a mi suavizante, en definitiva a mi hogar.

He ido conociendo sitios en los que comprar, he ido encontrando productos similares a los que uso en España y claro, algunos que aunque con otra marca, utilizo en Madrid. Eso ayuda a sentirte más en casa, aunque vaya probando cosas de aquí, que las hay buenísimas, como los quesos. Italia no es solo pasta y pizza, tienen muchas cosas, muchos productos que aun no están en su producción tan industrializados y que te recuerdan muchas veces sabores de la niñez.

No he visto de momento nada nuevo, salvo una excursión por la Toscana en la que visitamos unos pueblos de estilo medieval, preciosos. Pero con estos calores, "caldo" como lo llaman aquí, es imposible andar por ahí. Así es que nos limitamos a dar algún paseo nocturno y maravillarnos con las vistas de la Roma nocturna.
Pronto iremos a España, a disfrutar de la familia y amigos,  unos días y disfrutar de las playas de Cádiz que con este calor, echo tanto de menos.

 Pero a pesar del calor y de los ratos de morriña, me siento feliz.

miércoles, 11 de abril de 2012

INTERNET

Se puede vivir sin ordenador, sin teléfono, sin internet... pero unos días. Cuando vives a más de dos mil kilómetros de tu hogar, de los tuyos y con las tecnologías del siglo XXI, ansías el momento de poder contactar con ellos y escuchar su voz e incluso verles las caras por la web cam y se te hace indispensable esa conexión que te permita ese contacto. Por lo menos para mí. Yo necesito escuchar las voces de mis hijos, de mis padres, de mis hermanas, de mis amigos... y si puedo ver sus caras pues mejor, aunque apriete los dientes cuando veo a mis sobrinos por la pantalla y no los puedo achuchar o abrazar... ¡ains!

Fuimos a contratar nuestro internet, nuestro teléfono... por fin teníamos la documentación necesaria para contratarlo.
Una gestión de media o una hora, se convirtió en toda una jornada tras ésta gestión. No puedo entender como un país que se supone una de las primeras potencias económicas de Europa, pueda funcionar tan mal en la burocracia o en gestiones de a pie como contratar una línea de teléfono e internet.
Primero el sistema se había "caído" y no podían introducir los datos, así es que después de esperar el susodicho sistema durante un buen rato, decidimos que la amable señorita que nos atendió nos llamaría cuando volviera "el sistema". Esto ocurrió por la tarde y aún así el sistema aparecía o desaparecía como el Guadiana según le parecía. Yo desconozco si en España, los inmigrantes tienen el mismo problema, pero aquí es un poco complicado todo eso. Total, que al final, nos tuvieron que poner en los datos que habíamos nacido en Italia. Desconozco si en Roma o en la Toscana, pero para la compañía telefónica somos italianos. Después de todo este tiempo, nos informan de que hasta dentro de unos veinte días no tendríamos la línea operativa y mientras tanto, nos dan un "pincho" usb que nos permitiría navegar... o más bien naufragar, porque dicha conexión escasamente nos permitía conectar con el Messenger y sin permitirnos descargar el correo. ¡¡Que frustración!!
Ahora había que poner nuestro nombre en el panel del portero automático para que los técnicos del teléfono supiesen donde tenían que llamar, bueno pues con lo apañada que soy yo con los destornilladores no puedo hacerlo, según el portero físico, es decir de carne y hueso que tenemos, hay que llamar a los técnicos para que cambien una pegatina...
En fin que esto se supone que era el periodo de adaptación... Para qué preocuparse más, por la tarde me fui a dar un pase y ¡por fin! pude saborear un helado italiano y pasear por los aledaños del Vaticano.
Esto último debió de crear buena onda, pues a los cinco días ya teníamos nuestro teléfono y nuestra conexión a Internet, que por cierto va como un rayo y por un precio más bajo que en España. A ver si vamos aprendiendo unos de otros. Estos un poco de rapidez en las gestiones y nosotros a ofrecer buenos servicios con una mejor relación calidad precio.

lunes, 2 de abril de 2012

HACER LA COMPRA

Hacer la compra ahora, en los inicios, es toda una odisea. He pasado por varios supermercados en estos días, comparando productos, precios... Al no tener aún el coche aquí, es complicado ir hasta las zonas en donde se encuentran los centros comerciales con los diferentes Hipermercados que hay y la comodidad que te ofrecen de adquirir todo de una vez y sobre todo encontrar ofertas, algo que aquí se agradece ya que los precios son algo mas elevados que en España. Así es que me veo limitada a ir a los supermercados que hay por la zona cercana.
Es una odisea el ir a comprar, porque literalmente me pierdo, no se donde están las cosas, el orden de España o al menos lo que yo conozco, aquí no lo llevan, aquí te encuentras, las galletas y a continuación, por poner un ejemplo, los detergentes, ¡miraaa! eso es un mareoooo. No encuentro las cosas y lo que es peor, con las marcas que de momento no conozco, no se comparar calidad y precio. Eso por no contar que no hay tomate frito, por ejemplo, ni colacao... ¿se puede concebir un tazón de leche sin colacao? Nooo. Pensé que no iba a hacer pasta con tomate hasta que no me trajese la thermomix, pero la he hecho ya. El tomate natural, la verdad es que mejor que en España, es la pulpa totalmente, sin agua apenas.

Volviendo a los supermercados, he ido visitando varios y por fin he encontrado uno en el que he descubierto artículos familiares, jejejeje. Casi lloro de emoción cuando vi el "Cillin bang" (o como se escriba) ya el descubierto la versión italiana del Ariel y del Fayri ¡¡y eso es mucho!! También hay suavizantes de Vernel y el Cocolino que es el de Mimosin, en fin, me va resultando mas fácil ir encontrando productos conocidos aunque sean con el nombre en italiano.
Así es que una vez hechos los descubrimientos me dispuse a ir a comprar con mi carrito italiano. Lo de carrito es literal, acostumbrada al que tengo en España... es como un seiscientos al lado de un mercedes, (obviamente el mercedes es mi carro de España), como iba diciendo, me dispuse a ir a la compra y a mi "seiscientos" se le cayó una rueda antes de salir de casa, menos mal que con un empujón a presión la volví a poner, pero anda que si me pasa con el carro lleno... y sin hablar italiano... la que monto en Roma es minina con las cebollas y las patatas rodando por la calle. Me da algo, vamos.
Pues nada, ya tengo el Cillin bang en casa, el quitamanchas de Ariel... en fin, mi comprita hecha.

Mañana toca limpieza.

sábado, 31 de marzo de 2012

EL HOGAR

Ya estamos instalados en la casa nueva. Lo de nuevo es por la novedad en nuestras vidas, porque la casa tiene un siglo y medio de antigüedad, bien conservada en estructura y construcción.

¿Primera impresión? Deduzco que debió de ser en sus mejores tiempos un edificio señorial y bueno, actualmente la gente que habita en el edificio son de clase media. La entrada al edificio tiene como unos siete u ocho peldaños de escalones de mármol, vestidos con una gran alfombra roja y flanqueados por dos barandillas doradas, así como decorados Con aspidistras muy bien cuidadas por cierto por el portero, el cual se encarga también del jardín que hay en el interior. Por dicha escalera se sube a lo que es la planta baja que es donde esta mi casa.

Según entré en ella, lo que noté fue un fuerte olor a rancio, a antiguo… me pregunté si podría dormir esa noche… justo al entrar tres escalones, (bien para mis rodillas maltrechas, procuraré no frecuentarlos) un pasillo largo que hace una “L” invertida y a la izquierda el comedor-sala de estar, a continuación el dormitorio principal, de frente una especie de trastero, la cocina y el baño. El segundo dormitorio queda a la izquierda del pasillo. Es un espacio amplio, muy amplio con enormes armarios en los dormitorios, una cocina completamente amueblada con encimera de mármol y el baño recién reformado, (menos mal porque hasta hace un par de meses estaba como cuando construyeron la casa). Los muebles en el salón se componen de dos sofás, dos muebles de rinconera, una mesa redonda y otra bajita que es donde hemos puesto la tele. Todos los muebles son antiguos, sobre todo en el dormitorio me parece estar en un dormitorio de la serie “el secreto de puente viejo” jajajaja.

El dormitorio principal tiene una cama estándar, es decir de 1,60 m. me pierdo en ella y ya es difícil que yo me pierda con lo que abulto… echo de menos mi cama de 1,35 mas pequeña pero es sencillamente mia, echo de menos todas mis cosas, todo lo que en casa no te parece importante, como por ejemplo el olor de tu suavizante habitual, tus cacharros de cocina, tu aspiradora… pero sobre todo echo de menos a mi gente, a mi perro y sobre todas las cosas a mis hijos. Cada minuto que pasa hay algo que me recuerda a esta o aquella amiga, a mi madre… cualquier cosa por banal que sea, me recuerda a España.

El otro dormitorio tiene dos camas pequeñas, pero además hay otro par de camas plegadas por la casa, asi es que casi puedo montar una casa de huéspedes al ladito del Vaticano. ¿Quién da más? Estoy a trescientos metros del Vaticano.

Aún no he podido hacer turismo, tengo los pies redondos de caminar, pero todo es para gestionar documentación, tarea que resulta algo complicada pues los temas burocráticos van bastante lentos.

A pesar de toda la morriña que siento, estoy contenta, estoy con mi marido y eso es ¡¡¡mucho!!! A veces me debe ver ensimismada y pensará que no estoy a gusto y la otra tarde me ofreció irme unos días a España, cosa a lo que por supuesto me he negado. Por mucho que eche de menos España, llevo mucho tiempo echándole de menos a él y ahora voy a saborear cada momento que esté con él, ya sea en Roma, en la India o en Pekín. Además, ¿Qué va a hacer sin mí en Roma? Con quién va a hablar en castellano? Jejejeje. Aunque eche de menos a mucha gente, hay algo muy importante en este momento y es el volver a rencontrarme con mi marido, con nuestra vida en común y eso es agradable, muy agradable y a la vuelta de la esquina, está mayo e iremos a darnos una vuelta por Madrid.

Mientras tanto, iré limpiando esta casa, dejando mi esencia en cada rincón y convirtiéndola en mi hogar italiano, porque los hogares no están hechos, los tenemos que ir haciendo nosotros con nuestras manos y nuestro corazón y yo voy a ir preparando esta casa para que pronto sea ese hogar en el que recibir a mis hijos y a todo el que quiera venir a vernos y conocer Roma.

jueves, 22 de marzo de 2012

Cuanto tiempo desde mi última entrada! Leyendo las anteriores he recordado sentimientos y momentos relativamente recientes. Hablaba de necesidad de un cambio en mi vida. Lo he conseguido, no sé que pasará en los próximos años, de momento lo afronto con ilusión y esperanza de que sea una etapa genial.
Estoy en Roma y la Ciudad Eterna me ha recibido con un tiempo primaveral, sol espléndido y un cielo extremadamente azul. Mi agradecimiento a la gente que ha hecho posible esta etapa, a mis amigas que me han despedido con todo el cariño del mundo y a los españoles que aquí me han recibido con los brazos abiertos y están haciendo que el comienzo sea más fácil. Aún no estamos instalados definitivamente y mi habitáculo de momento es eso, un habitáculo pequeño y coqueto, pero es como un semisótano por que apenas entra la luz. Menos mal que es cuestión de días. He dicho "estamos" porque no estoy sola, estoy con mi amor comenzando esta etapa y como el tiempo pasado no se puede recuperar, vamos a aprovechar cada momento para estar juntos compartir las nuevas experiencias y conocer esta bella ciudad.
A lo peor dentro de un tiempo, me pasa como al de aquel escrito cómico, que se iba a Alaska y al principio le encantaba todo y le parecía maravillosa la nieve y al cabo de un tiempo maldecía a la nieve y todo lo que habia en Alaska, jejejeje. Espero que no sea mi caso.
Mi intención es hacer como un cuaderno de bitácora durante este tiempo e ir contando las aventurillas que me vayan pasando. "aventuras y desventuras de una maruja en Roma" Jajaja.
Iré escribiendo lo mas asiduamente posible.
La primera aventura fué un evento en el que había personalidades importantes, (embajadores, corresponsales de TVE...) me pillaron de marrón, ya que yo estaba por allí arreglando documentos necesarios para el comienzo de mi nueva vida y de pronto me vi allí entre personalidades, gente muy arreglada (los italianos van muy elegantes siempre) y yo con mis vaqueros. Menos mal que no me dió por ponerme deportivas, porque en Roma se camina y camina y camina y se ponen los pies redondos de andar, pero como digo no hice caso a mi primera idea y me calcé unos zapatos bajos. Y allí estaba yo, siendo presentada a la gente incluido el cónsul y hablando con una embajadora de lo buenísimo que me salía el cocido de España y bebiendo cava a la una del mediodía servido por mayordomos. Como diría mi madre, ¿Quien ha visto un rey guardar cochinos? Además de aprender italiano, tengo que tomar clases de protocolo.
En fin, espero no verme en muchas situaciones tan "encopetadas".
Seguire informando.


jueves, 24 de diciembre de 2009

Navidad

A todo el que pase por aquí, Feliz Navidad... Feliz vida, porque lo de Feliz Navidad es simplemente un tópico.
¿Quien tiene una Feliz Navidad? Y me refiero a una Feliz Navidad como la que nos venden cada año, llena de magia e ilusiones... lo de la magia es para los niños que son quienes de verdad viven una Feliz Navidad, lo de las ilusiones... hay que tenerlas todo el año.
Llevo muchos años diciendo que no me gustan las navidades. No me gusta la parafernalia hipócrita de poner buena cara a quienes no has visto durante todo el año, o bien, sentir la hipocresía de desearte unas felices fiestas quien sabes que no te puede ni ver (ejemplo, ese compañer@ de trabajo que sabes que poco menos que te odia y te envidia, ese cuñado con el que no te llevas bien, o hasta incluso la suegra, jajaja).
Llevo varios años sin poner belén ni árbol ni ostias, pero este año, hace un par de semanas cambié el chip.
Sigo pensando lo mismo sobre la Navidad, pero saqué del último rincón de mi casa, el belén que yo misma me decoré hace unos años, me fui al Carrefour y me compré un arbolito pequeño, ya decorado, porque no tengo sitio para uno grande y compre unas luces que den un ambiente de fiesta. Voy a disfrutar esta noche y mañana y el resto de estas fiestas, de mi familia, principalmente, todo esto es para dar gracias de lo bueno que tengo en mi vida, MI FAMILIA, (mis hijos, mis padres, mis hermanas y sobrinos, mi marido ) y por supuesto, los buenos amigos. Voy a dar gracias de que no necesito la Navidad para disfrutar de ellos, que los disfruto todo el año y lo haré si Dios quiere, porque cada año, espero la "magia" de la Navidad y me cabreo cuando llega la lotería y no me toca y me frustro porque el día siete de enero la navidad ha pasado y no me ha ocurrido nada especial... Me he quitado otro trozo de la niña que queda en mí y he comprendido que no hay magia en Navidad. Así es que me he propuesto celebrarla de otra forma, como he dicho antes, dando gracias por lo bueno que tengo todo el año y pidiendo que si Dios me tiene destinadas otras cosas menos agradables, que me dé fuerzas para sobrellevarlo.

A todo el que pase por aquí, FELIZ VIDA.

Electra.