miércoles, 11 de abril de 2012

INTERNET

Se puede vivir sin ordenador, sin teléfono, sin internet... pero unos días. Cuando vives a más de dos mil kilómetros de tu hogar, de los tuyos y con las tecnologías del siglo XXI, ansías el momento de poder contactar con ellos y escuchar su voz e incluso verles las caras por la web cam y se te hace indispensable esa conexión que te permita ese contacto. Por lo menos para mí. Yo necesito escuchar las voces de mis hijos, de mis padres, de mis hermanas, de mis amigos... y si puedo ver sus caras pues mejor, aunque apriete los dientes cuando veo a mis sobrinos por la pantalla y no los puedo achuchar o abrazar... ¡ains!

Fuimos a contratar nuestro internet, nuestro teléfono... por fin teníamos la documentación necesaria para contratarlo.
Una gestión de media o una hora, se convirtió en toda una jornada tras ésta gestión. No puedo entender como un país que se supone una de las primeras potencias económicas de Europa, pueda funcionar tan mal en la burocracia o en gestiones de a pie como contratar una línea de teléfono e internet.
Primero el sistema se había "caído" y no podían introducir los datos, así es que después de esperar el susodicho sistema durante un buen rato, decidimos que la amable señorita que nos atendió nos llamaría cuando volviera "el sistema". Esto ocurrió por la tarde y aún así el sistema aparecía o desaparecía como el Guadiana según le parecía. Yo desconozco si en España, los inmigrantes tienen el mismo problema, pero aquí es un poco complicado todo eso. Total, que al final, nos tuvieron que poner en los datos que habíamos nacido en Italia. Desconozco si en Roma o en la Toscana, pero para la compañía telefónica somos italianos. Después de todo este tiempo, nos informan de que hasta dentro de unos veinte días no tendríamos la línea operativa y mientras tanto, nos dan un "pincho" usb que nos permitiría navegar... o más bien naufragar, porque dicha conexión escasamente nos permitía conectar con el Messenger y sin permitirnos descargar el correo. ¡¡Que frustración!!
Ahora había que poner nuestro nombre en el panel del portero automático para que los técnicos del teléfono supiesen donde tenían que llamar, bueno pues con lo apañada que soy yo con los destornilladores no puedo hacerlo, según el portero físico, es decir de carne y hueso que tenemos, hay que llamar a los técnicos para que cambien una pegatina...
En fin que esto se supone que era el periodo de adaptación... Para qué preocuparse más, por la tarde me fui a dar un pase y ¡por fin! pude saborear un helado italiano y pasear por los aledaños del Vaticano.
Esto último debió de crear buena onda, pues a los cinco días ya teníamos nuestro teléfono y nuestra conexión a Internet, que por cierto va como un rayo y por un precio más bajo que en España. A ver si vamos aprendiendo unos de otros. Estos un poco de rapidez en las gestiones y nosotros a ofrecer buenos servicios con una mejor relación calidad precio.

lunes, 2 de abril de 2012

HACER LA COMPRA

Hacer la compra ahora, en los inicios, es toda una odisea. He pasado por varios supermercados en estos días, comparando productos, precios... Al no tener aún el coche aquí, es complicado ir hasta las zonas en donde se encuentran los centros comerciales con los diferentes Hipermercados que hay y la comodidad que te ofrecen de adquirir todo de una vez y sobre todo encontrar ofertas, algo que aquí se agradece ya que los precios son algo mas elevados que en España. Así es que me veo limitada a ir a los supermercados que hay por la zona cercana.
Es una odisea el ir a comprar, porque literalmente me pierdo, no se donde están las cosas, el orden de España o al menos lo que yo conozco, aquí no lo llevan, aquí te encuentras, las galletas y a continuación, por poner un ejemplo, los detergentes, ¡miraaa! eso es un mareoooo. No encuentro las cosas y lo que es peor, con las marcas que de momento no conozco, no se comparar calidad y precio. Eso por no contar que no hay tomate frito, por ejemplo, ni colacao... ¿se puede concebir un tazón de leche sin colacao? Nooo. Pensé que no iba a hacer pasta con tomate hasta que no me trajese la thermomix, pero la he hecho ya. El tomate natural, la verdad es que mejor que en España, es la pulpa totalmente, sin agua apenas.

Volviendo a los supermercados, he ido visitando varios y por fin he encontrado uno en el que he descubierto artículos familiares, jejejeje. Casi lloro de emoción cuando vi el "Cillin bang" (o como se escriba) ya el descubierto la versión italiana del Ariel y del Fayri ¡¡y eso es mucho!! También hay suavizantes de Vernel y el Cocolino que es el de Mimosin, en fin, me va resultando mas fácil ir encontrando productos conocidos aunque sean con el nombre en italiano.
Así es que una vez hechos los descubrimientos me dispuse a ir a comprar con mi carrito italiano. Lo de carrito es literal, acostumbrada al que tengo en España... es como un seiscientos al lado de un mercedes, (obviamente el mercedes es mi carro de España), como iba diciendo, me dispuse a ir a la compra y a mi "seiscientos" se le cayó una rueda antes de salir de casa, menos mal que con un empujón a presión la volví a poner, pero anda que si me pasa con el carro lleno... y sin hablar italiano... la que monto en Roma es minina con las cebollas y las patatas rodando por la calle. Me da algo, vamos.
Pues nada, ya tengo el Cillin bang en casa, el quitamanchas de Ariel... en fin, mi comprita hecha.

Mañana toca limpieza.