Es una odisea el ir a comprar, porque literalmente me pierdo, no se donde están las cosas, el orden de España o al menos lo que yo conozco, aquí no lo llevan, aquí te encuentras, las galletas y a continuación, por poner un ejemplo, los detergentes, ¡miraaa! eso es un mareoooo. No encuentro las cosas y lo que es peor, con las marcas que de momento no conozco, no se comparar calidad y precio. Eso por no contar que no hay tomate frito, por ejemplo, ni colacao... ¿se puede concebir un tazón de leche sin colacao? Nooo. Pensé que no iba a hacer pasta con tomate hasta que no me trajese la thermomix, pero la he hecho ya. El tomate natural, la verdad es que mejor que en España, es la pulpa totalmente, sin agua apenas.
Volviendo a los supermercados, he ido visitando varios y por fin he encontrado uno en el que he descubierto artículos familiares, jejejeje. Casi lloro de emoción cuando vi el "Cillin bang" (o como se escriba) ya el descubierto la versión italiana del Ariel y del Fayri ¡¡y eso es mucho!! También hay suavizantes de Vernel y el Cocolino que es el de Mimosin, en fin, me va resultando mas fácil ir encontrando productos conocidos aunque sean con el nombre en italiano.
Así es que una vez hechos los descubrimientos me dispuse a ir a comprar con mi carrito italiano. Lo de carrito es literal, acostumbrada al que tengo en España... es como un seiscientos al lado de un mercedes, (obviamente el mercedes es mi carro de España), como iba diciendo, me dispuse a ir a la compra y a mi "seiscientos" se le cayó una rueda antes de salir de casa, menos mal que con un empujón a presión la volví a poner, pero anda que si me pasa con el carro lleno... y sin hablar italiano... la que monto en Roma es minina con las cebollas y las patatas rodando por la calle. Me da algo, vamos.
Pues nada, ya tengo el Cillin bang en casa, el quitamanchas de Ariel... en fin, mi comprita hecha.
Mañana toca limpieza.
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